sábado, 19 de octubre de 2013

Capítulo 08.


Estacionando el auto, le dio una última calada a su cigarrillo para luego tirarlo por la ventanilla. Tomó el pequeño paquete envuelto en algo parecido a papel de cartón, abrió la puerta de su auto y caminó hacia el pequeño bar que tenía en frente.
Era la mañana en Nueva York, las luces de la calle no andaban correctamente, y a lo lejos, cerca de la ciudad, se podía ver las miles de luces de las casas, casinos, etc. Entró al bar, y un par de miradas se dirigieron hacia él, no era muy raro de que Justin visitara ese lugar, pero cada vez que iba, no era algo bueno. Siempre terminaba en alguna pelea, o problemas.
Caminó hacía una mesa alejada de todos, ignorando las miradas de los enormes hombres tatuados. Se sentó en la silla y tiró el paquete sobre la mesa, lo abrió y de allí sacó un gran informe sobre la pequeña hermana de su enemigo.
En el informe no nombraba exactamente lo que pedía Justin, solo decía su nombre, el nombre de los integrantes de su familia, y los lugares que visitaba con frecuencia. Mientras lo leía, sacó del bolsillo trasero de sus jeans otro cigarrillo y lo prendió mientras ponía sus piernas sobre la mesa.
Dejo a un lado el informe, y repasó de nuevo el plan que le había dicho Zayn por la mañana. No estaba totalmente arreglado, no se sabía cuándo o como la secuestrarían. Entonces repitió el nombre de la chica en su cabeza, Selena Gomez, la chica de ojos color café o negros cuando estaba furiosa. Soltó una pequeña carcajada recordando cuando se había encontrado con ella, tenía los ojos completamente rojos, su maquillaje estaba corrido y sus manos, que sostenían un arma, estaban temblando. Entonces volvió a reír sabiendo que la pobre chica no sabía sostener un arma y que tal vez, nunca había usado alguna para matar.
Sacó su celular de la parte trasera de sus bolsillos y marcó un número.

—¿Tienes algo? —preguntó directamente.
—Uhm…—Logan respondió un poco nervioso—No hay nada. Quiero decir, no tiene antecedentes, no cometió ningún delito, nada—se encogió de hombros, aun sabiendo que Justin no lo podía ver—Maldita sea—susurró—me pase toda la tarde buscando toda esta mierda y no hay nada.
Pensando por unos segundos, Justin se quedó callado.
—¿Piensas en algo?—preguntó Logan.
—Después te llamó—colgó el teléfono y lo dejo sobre la mesa.

Tal vez, la hermana de Tanner, era nueva en toda la mierda esta, o tal vez Tanner la había ocultado demasiado bien, para que Justin y cualquier otra pandilla no la viera.
Entonces levantó la mirada y lo vio, una silueta poco conocida pero le recordaba a alguien. Llevaba un buzo del doble del tamaño de ella con unos jean que se ajustaban perfectamente a sus piernas, y cuando la chica se dio vuelta la reconoció. Selena Gomez, su objetivo.
¿Qué diablos hacia ella allí?, pensó por un momento. En la lista que Parnell le había dado, en ningún lado decía que ella venía a este lugar. Entonces la siguió con la mirada, ella solo se sentó frente a la barra y le dijo algo al mesero, él volteo y entró a la cocina. Frunciendo el ceño, Justin se preguntó que estaba tramando, pero sus dudas se esfumaron cuando el mismo hombre volvió aparecer con un vaso de cerveza en la mano y se lo entregó.
Tal vez vino a divertirse, pensó Justin.
Deseaba jugar un poco con ella, pero sabía que no podía hacerlo. Él fue el causante de que su hermano reciba un disparo en su hombro, él había sido el culpable de hacerla llorar, y seguramente, ella lo odiaba con todo su corazón. Aparte, más que nada, él debía secuestrarla y lo mejor sería que ella no lo viera en el lugar.
Volvió a mirar el atuendo que ella tenía y mordió su labio inferior. ¿Cómo una chica, vestida con esa ropa, podía lucir extremadamente sexy?
La mayoría de las chicas con la que Justin había estado, apenas usaban ropa, o si lo hacían, era ropa muy pequeña, algo que hacia desear a cualquier hombre que pase. Pero, en este caso, la pequeña hermana de Tanner, quien se escondía en toda esa ropa, podía lucir sexy aún con ropa demasiado grande para su cuerpo, también recordó cuando la había visto por primera vez, aun con todo ese maquillaje corrido y sus ojos hinchados, lucia bonita y atractiva. ¿Qué clase de mujer, en todo el mundo, podía lograr eso?
Se escuchó un fuerte golpe del otro lado del lugar, e hizo que Justin saliera de sus pensamientos. Dirigió su mirada para ver quien había sido el causante de ese ruido, y a lo lejos, se podía ver dos hombres peleando. Ambos se estaban gritando palabras que Justin no lograba entender, entonces pensó que tal vez, ellos estaban hablando francés.
—putain bâtard—gritó uno de los hombres, que tenía todo el brazo tatuado, mientras tiraba al suelo al otro—¡donnez-moi mon argent!
El hombre que estaba en el suelo, empujó al hombre tatuado contra la barra. Entonces Justin dirigió su vista a la hermana de Tanner. Estaba asustada o preocupada, los dos hombres estaban lanzándose puñetazos a unos pocos metros de ella. Pero cuando uno de ellos sacó un arma, Selena dio un grito ahogado mientras tapaba su boca con ambas manos.
El hombre tatuado, que sostenía el arma en su mano, la miró con el ceño fruncido, ella le había dicho algo que al parecer lo hizo enojar demasiado, porque rápidamente, apunto el arma hacia ella, haciendo que Selena de un paso hacia atrás, asustada.
Entonces Justin pensó que, tal vez, lo correcto sería meterse en la pelea y sacarla a ella de todo eso, Selena no tenía nada que ver en la mierda que esos tipos estaban metidos. Y tampoco sabía porque tenía la necesidad de hacerlo. La necesitas viva, se dijo así mismo recordando el plan que Zayn le había dicho. Necesitaba a la hermana de Tanner viva para después secuestrarla y amenazar a Tanner.
Guardó su celular en la parte trasera de sus jeans, se levantó y caminó hacia ellos.
—Hey, grandulón—Justin le habló al hombre tatuado. Este frunció el ceño, al parecer solo hablaba francés. Trató de recodar alguna palabra en francés. Mierda—chercher là-bas(mira allí)—le dijo señalando a otro lugar.

Cuando el grandulón miró a otro lado, Justin le sacó el arma y la estrelló contra la parte trasera de la cabeza del hombre, haciendo que este caiga al suelo de rodillas.
Miró a Selena quien tenía sus ojos bien abiertos. ¿De verdad a ella le sorprendía eso?
—Vete—Justin murmuró lo suficientemente alto para que ella pueda escuchar. Pero pareció que ella no lo hizo ya que se quedó en el mismo lugar—Maldita sea, ¡Selena, vete!—le gritó Justin. Ella despegó la vista del hombre del suelo para mirar a Justin con el ceño fruncido. ¿Por qué demonios él la había salvado?
Entonces, ella solo se quedó mirándolo. Tenía el cabello un poco desarreglado, llevaba puesto una remera verde en V bastante larga, y unos pantalones de jean azules con una campera de cuero negra. Miró hacía sus ojos tratando de buscarlos, pero él estaba pensando en otra cosa, no la estaba mirando.
Justin tomó del codo de ella y la arrastró hacia fuera del lugar. Cuando pararon, ella reaccionó rápidamente y se separó de él.

—¡No vuelvas a poner una mano sobre mí, asesino!—le gritó.
Justin soltó una carcajada.
—¿Asesino? ¿Realmente parezco un asesino?—hizo un gesto con las manos señalándose.
Selena se cruzó de brazos y lo miró atentamente. Tal vez, ella debería irse lejos de la persona que le disparó a su hermano, pero por alguna extraña razón que ella desconocía, se quedó.
—Yo no he matado a nadie—Justin habló—Asesina eres tú que quisiste dispararme.
—Yo no tengo porque darte explicaciones…—ladeó la cabeza y frunció el ceño—Disculpa, ¿Cómo te llamas?
—Oh, vamos nena—rió sin humor—No me digas que nunca oíste hablar sobre mí.
—De hecho no—Selena negó con la cabeza.
—Justin Bieber, un gusto conocerte—sonrió y estrechó su mano hacia Selena, haciendo que ella de un paso hacia atrás.
—Prefiero llamarte como 'el chico que mato a mi hermano'
—Disparo, nena. Disparo. No lo he matado, ¿o sí? Sonrió ladeando la cabeza—cuando vio que ella se quedó en silencio, adivinó la respuesta—Entonces no digas tonterías. 

Sacó de su bolsillo un par de anteojos Ray-Ban y se los puso. Le guiñó el ojo a Selena, volteó sobre sus talones y se dirigió hacia su auto. Sabía que no era la mejor opción secuestrarla ahora, sería aburrido para él. Y Justin quería acción, quería asustarla, y que su hermano este presente cuando la capturen, quería ver la cara de sufrimiento de Tanner al ver como secuestraban a su pequeña hermana.

lunes, 14 de octubre de 2013

Capítulo 07

Sin haber conseguido dormir en toda la noche, Selena se levantó de su cama y salió de la habitación.
Llevaba puesto un short de animal print en negro y fucsia con una musculosa negra con el mismo estampado. No le importaba estar así ya que prácticamente todos eran parte de la familia.
Mientras hacia su camino por el pasillo supuso que eran maso menos las 9.00 ya que todos seguían dormidos. 
Una vez que bajó las escaleras, hizo su camino por la sala principal y se dirigió hacia la cocina. Cuando llegó se quedó realmente anonadada. En una de las sillas frente a ella había una chica tomando un vaso de jugo, no más grande que ella, tenía el pelo rubio y parecía que tenía toda la cara operada, aunque podría ser natural. Llevaba puesto una camisa, y gracias a Dios, no era transparente, pensó Selena.


—¿Quieres? —Preguntó la chica ofreciéndole un poco de su vaso.
—No—Dijo Sel alargando la última letra mientras se sentaba en la silla opuesta—¿Tú quién eres? 
Antes de que pudiera contestar, alguien entró a la cocina y se dirigió directamente a la otra chica.
—Amor…—Pronunció mientras se acercaba cada vez más—Estuve esperándote.
Zack cruzó toda distancia que había entre él y la otra chica, mientras la agarraba por la cintura y le daba un beso algo… apasionado. Un poco incomoda, Selena disimuló que tocía, para que se dieran cuenta de que ella estaba ahí, antes de que la situación llegara a segunda, tercera, cuarta, y todas las bases posibles.
—¿Selena?—Zack estaba realmente sorprendido, como si recién se hubiera dado cuenta de que ella estaba en la cocina—¿Qué haces aquí? 
—¿Te refieres a que hago aquí en la cocina o a que hago aquí en general? —Preguntó mientras hacía señas con las manos—Porque, a menos que me hallan echado y no me haya enterado, esta es mi casa, acá vivo.
—Me refería a que haces despierta.
—Si estoy despierta es culpa tuya—captando la mirada de Zack que decía “no sé de qué hablas”, continuó—Digamos que la chica tiene tu nombre grabado como un tatuaje—Sonrió— Me sorprende que todavía tenga voz, considerando que no paró de hablar en toda la noche.
Sabiendo muy bien a que se refería, Zack se puso más rojo que un tomate.
—¿Escuchaste algo?
—¿Algo?—Rio—Algo es poco. Recuerda que tu habitación esta frente a la mía. Me sorprendió que ella pudiera decir tantas barbaridades en una sola oración. Es más, hay algunas que no sabía que existían—Se burló—Y considerando que Tanner tiene el sueño profundo, o que no estuvo en toda la noche, el cual es más probable, fui la única en esta casa. Y respondiendo tu pregunta, si, escuche todo.
—Cariño… ¿Quién es ella?—Pregunta la otra chica.
—Nadie—Le respondió sin dejar de mirar a Selena—Ve arriba, enseguida voy.
—La próxima vez ten más delicadeza, Zack, podrías partirla en dos—Dijo Selena mientras la chica salía de la cocina—Aunque le harías un favor a su cara—Susurró.
—Okey, ¿Qué es lo que quieres?—Preguntó una vez que estuvieron solos.
—¿Qué te hace pensar que quiero algo?
—Te conozco—Zack se acercó a la mesa sin dejar de mirarla a los ojos— No hubieras dicho todo lo que dijiste sin ningún motivo.
—Tengo mis razones.
Al ver que Zack se había cruzado de brazos y no dejaba de mirarla directo a los ojos, cosa que le estaba empezando a molestar, dijo:
—Está bien, no quiero que vuelvas a traer a alguien más a esta casa.
—¿Perdón?
—Lo que escuchaste. Y si no lo haces, porque tu necesidad no puede esperar, vete a la habitación de Tanner que está en la otra punta, o vete al ático, pero no frente a mi habitación.
—¿Y qué hay de Kevin y Miley? ¿Por qué no les dices nada a ellos?
—Porque saben comportarse, además no están.
—¿Qué hacen despiertos? —Preguntó Tanner mientras entraba a la cocina, llevaba puesto un pantalón negro, una camisa blanca media desabrochada y un saco gris, sin mencionar el pelo alborotado.
—Pregúntale a tu mejor amigo—Dijo con sarcasmo mientras salía de la cocina y se dirigía hacia las escaleras para irse a su habitación.
Tanner se sentó en la silla que había ocupado su hermana.
—¿Qué le hiciste?
—¿Qué? —Preguntó Zack—¿Porque crees que fue mi culpa? 
—Porque eres el único que estuvo en la casa, aparte de ella.
—Ya se levantó así.
—Nunca se levanta así, ¿Qué pasó?
—Habrá dormido mal.
—Cariño…
Zack cerró los ojos y respiro hondo.
—¿Si, Bárbara?
La chica que había tenido una linda “charla” con Selena entró a la cocina y se dirigió a Zack con un abrazo. Ya no tenía más la camisa, estaba vestida con unos jean ajustados negros, una remera blanca y una campera de jean, en una de sus manos tenía su cartera.
—¿Ya te vas?—Preguntó Zack un poco confundido.
—Si—Bárbara lo miró a Tanner y sonrió—No quiero molestar más.
—Está bien… ¿Nos vemos más tarde?
—Puede ser— Dijo mientras se dirigía hacia la sala principal y salía por la puerta.
Una vez solos, Tanner se lo quedo mirando.
—¿Así que durmió mal? ¿Eh?
—¿Qué puedo decir? Mujeres—Y con esto se fue a su habitación.



Tanner se quedó en silencio, contemplando por primera vez, desde que se involucró en todo esto, la paz, paz, tranquilidad y silencio.


—¿A dónde vas?—Preguntó sin darse vuelta, sabiendo que su hermana estaba caminando hacia la puerta—Selena…
—¿Cómo sabias que era yo?
—Eres mi hermana y te conozco.
—¿Qué quieres?—Preguntó ella mientras caminaba hacia su hermano.
—¿Qué me digas porque estas de mal humor? 
—¿No puedo estar de mal humor? No sabía que ahora era un delito enojarse por nada.
—Oye, tienes que sonreírle a la vida. Tienes que estar bien.
—Estoy bien.
—En eso te equivocas, yo estoy BIEN y tú estás “bien”
—Es lo mismo.
—No. Dudo que tu “bien” no sea el mismo que el mío. Yo estoy BIEN con razón, tu solo finges estar “bien”. Lo cual te convierte en una mentirosa—Selena se lo quedo mirando con cara de no entender lo que acababa de decir—Ya sé que hacer para que te sientas mejor. Llamare a uno de esos lugares, donde contratas a personas para que vengan.
—¿Dónde contratan?
—Ya sabes, llamas, contratas al que te parezca mejor, vienen y se “divierten”
—¿Eres mi hermano o un idiota?
—Vamos, solo quiero ayudarte. A menos que, ¿No me digas que…?
—Definitivamente eres un idiota. ¿Sabes qué? Me voy.
—¿Me harás caso?—Tanner sonrió.
—Adiós—Y con una señal de desprecio se fue realmente enojada, cuando abrió la puerta principal se encontró con Kevin y Miley.
—¿Te ibas?—Preguntó Miley.
—Sí. —Lo miró a Kevin—Ten cuidado con Tanner, de seguro querrá llevarte a algún estúpido Burdel.
Y cerrando la puerta de un portazo se subió a su auto y se fue.

martes, 8 de octubre de 2013

Capítulo 06.


—Chicos…—susurró aterrada cuando los vio entrar por la puerta principal—oh demonios, ¿están bien?—su mirada se fijó en Justin—¿Qué fue lo que ocurrió?
—Me pregunto lo mismo—comentó Justin mientras se volteaba para mirar a sus amigos—¿Qué demonios pasó?—miró a Logar—¡Te dije que hagas el estúpido trabajo vos!
—Mierda, lo sé—murmuró molesto—Zayn tiene la culpa, ¡no me dejo tirar la maldita palanca!
—¡Era una maldita palanca!—gritó mirando a Zayn—¿Acaso no sabes diferenciar el azul y el negro?

Zayn hizo un puño con las manos y cerró los ojos intentando relajarse. Lo último que quería era comenzar una pelea. Cuando Justin se percató de lo que hacía, soltó una carcajada sarcástica.

—Ni pienses en tirarte contra de mi—hizo un gesto con la mano—Si alguien tendría que lanzar puños en contra de alguien, soy yo. Maldita sea, ¿Acaso no sabes hacer algo bien en tu vida?
—Lo siento, Sr. perfecto—comentó sarcásticamente—Porque tú siempre tienes la razón, ¿no? Tu vida ha sido demasiada perfecta, por eso ahora estas enterrado en toda esta mierda.
—¡Cierra la maldita boca!—gritó. Hablar del tema de su pasado no era de su agrado—¿No tienes nada mejor que hacer que meterte en mi vida?
—Justin…—Kate murmuró—Por favor, cálmate.
— ¿Qué me calme?—lanzó las manos en el aire—¿Estás hablando en serio, Kate? Este estúpido,—señaló a Zayn—hizo que el hijo de puta de Jared escapara… ¿y tú quieres que me calme?
—Solo… no grites—susurró.
—¿Debes estar feliz, verdad?—lo miró—Maldita sea, estuvimos armando este jodido plan por semanas, y tú lo vienes arruinar todo.
—¡No fue mi maldita culpa de que el estúpido ese escapara!—gritó Zayn—Tu no pusiste demasiada atención, y dejaste que Black snakes se salga con la suya.
—¿Yo no puse atención?—se señaló a sí mismo y rió—Kate era la que tenía que avisarme de las malditas cámaras, y tú por bajar la palanca equivocada cortaste la luz de toda la cuadra. No seas patético, Malik.
—Tienes demasiada suerte de que pueda controlarme, porque si no, dios sepa que voy hacerte—gruñó Zayn.
—Deja las amenazas para alguien que le importe una mierda. Iré a mi habitación y esperó que pienses un buen plan para salvarte de esta—subió las escaleras y entró a su habitación.




 —Jus…—Susurro Kate mientras entraba a la habitación de él.

Miró a su alrededor, algunas cosas como ropa, cuadros, almohadas y sabanas, estaban tiradas en el suelo,  y a un lado de la habitación, Justin estaba sentado en su cama con los codos sobre las rodillas y la cara enterrada en las manos. Cerrando la puerta detrás de ella, se quedó en su lugar. Kate sabía que Justin estaba enojado, ¿Cómo no estarlo? Por primera vez, habían fracasado en una misión que les costó semanas.

—Hey—ella susurró. Justin levantó la mirada dejando ver sus oscuros ojos antes mieles, un escalofrió recorrió por todo el cuerpo de Kate—¿Qué ocurrió aquí?
—¿Tu qué demonios crees que paso?—contestó rápidamente.
—Oh no Bieber, vine en son de paz. Yo no soy Zayn, así que te calmas—ella caminó hacia él y se sentó a su lado—Yo no ordenaré lo que has causado aquí.
—Rió un poco—Lo sé. Supongo que lo hare yo—pasó una mano por su cabello—Es lo único que puedo hacer para descargarme, y demonios, se siente realmente bien—sonrió—Ese hijo de puta tiene suerte de que me pueda controlar—gruñó.
—Ya tendremos tiempo para ocuparnos de Jared, hay que concentrarse en cosas más importantes ahora. Hay otros asuntos importantes, Justin.
—Lo sé—suspiró—Pero antes quiero ocuparme de algo, mañana por la mañana tengo que hacer algunos pedidos, y luego veré que tiene Malik para mí, después pensaré algo para vengarme de Black snakes…no solo fue la culpa del estúpido de Malik, esos hijos de puta llegaron y arruinaron todo.
—¿No dejaras eso pasar no?—Kate frunció el ceño.
—No—Justin negó con la cabeza—Esos hijos de puta tiene que pagar por arruinar mi plan—suspiró y miró a su amiga—De todos modos, ¿para qué viniste acá?
—¿No puedo simplemente venir a verte?
—Justin la miró con incredulidad—Oh vamos, nunca vienes a verme porque sí.
—Me ofendes—bromeó.
—¿Qué quieres, Stryder?—ladeó la cabeza.
—Rió—Saldré.
—¿Disculpa?—frunció el ceño.
—No estoy pidiéndote permiso, te estoy avisando. Así que cualquier cosa que pase, no estoy en casa—se levantó de su asiento y caminó hacía la puerta.
—Kate Stryder, ¿Qué estas ocultando? ¿Tal vez un jodido amor secreto?—hizo una ‘o’ con sus labios, sorprendido.
—Cierra tu maldita boca. No es un estúpido novio o lo que estés pensando, Bieber. Así que saca esa mierda de tu cabeza.
—Levantó las manos en el aire, en señal de rendición—Solo decía, cariño. Diviértete, pero no tanto—le guiñó el ojo.
—Estúpido—murmuró mientras salía de la habitación.


05 de febrero de 2012.

—-Si, Parnell. Necesito que investigues todos sus movimientos—Justin caminó hacía la puerta—Si, maldita sea, todos.
—Bieber—se escuchó detrás. Justin volteó rápidamente y rodó los ojos cuando vio a Zayn frente de él.
—Estoy ocupado—señaló hacía el teléfono.
—Maldita sea,—susurró para sí mismo—Es importante.
—Supongo que la mierda que tengas que decirme no es más importante de lo que tengo que hacer ahora—volteó y abrió la puerta.
—¡Se me ocurrió algo para vengarnos de Black snakes!—gritó.

Cerrando la puerta delante de él. Volteó con el ceño fruncido para volver a ver a Zayn.

—Después te llamo—cortó la llamada y guardo el celular en el bolsillo de su jean—Tienes un minuto, espero que valga la pena. Llama a los otros.
—Ya están en el sótano, los reuní antes—volteó y se dirigió hacia una enorme puerta color rojo carmesí.

Justin entró detrás de él para ver a Kate y a Logan sentados en los mismos asientos que siempre. Zayn caminó hacía la enorme y larga mesa que estaba en el centro, y se sentó al lado de Logan. Justin los miró atentos y luego se sentó en el medio de la mesa, su lugar.

—Empieza—murmuró secamente Justin entrelazando sus manos sobre la mesa.

Mirando hacía Justin, Zayn lo miró fijamente deseando poder lanzarse sobre él y quitar a golpes esa maldita actitud de arrogante que tenía, pero no quería comenzar una estúpida pelea sin sentido ahora. Cerrando los ojos para calmarse, trató de concentrarse en lo que iba a decir.

—Maldita sea, no tengo todo el jodido tiempo—gruñó Justin.
—¡Dios mío!—Kate lanzó los brazos en el aire—Cálmate un poco Justin. Maldita sea, si te levantaste de malas no te la agarres con nosotros y tampoco con Zayn, su plan es muy bueno.
—¡Entonces que hable!—gritó Justin.
—Bien—habló Zayn—Supongo que para todos soy el inservible del grupo, pero lo que tengo es realmente bueno—Justin lo miró con incredulidad y se recostó en el respaldo de su silla—Su hermana—frunciendo el ceño, Justin puso todos sus sentidos en Zayn—El jodido bastardo de Tanner tiene una hermana, ¿verdad? Y supongo que ninguno de nosotros sabíamos. Así que tenía pensado ir contra ella, cuando estábamos en el callejón y Logan y yo llegamos, la jodida perra no sabía cómo tomar un arma—rió—será fácil seguir sus pasos.
—Sí, avísame si puedes. Supongo que Tanner estará siempre detrás de su hermanita—comentó Logan.
—Oh por favor, es una jodida perra como todas las niñitas—habló Zayn.
—¡Hey!—se defendió Kate.
—Sigue—Justin hizo un movimiento con su mano.
—Se encogió de hombros—Seguiremos sus pasos y en el momento adecuado la atraparemos. Es la hermana del bastardo de Tanner, él estará tan deprimido de que su única familia esté en manos de sus enemigos.

Poniendo un dedo entre sus labios, Justin pensó en lo que le había dicho Zayn. Era bueno, realmente era un buen plan y serviría para ir contra de Tanner. Sonriendo le mandó una mirada de aprobación a Zayn.

—Bien—comentó poniéndose de pie—Mandaré a Parnell a que investigue los movimientos de ella, ¿Cuál era su nombre?—miró a Logan.
—Uhm…—frunció el ceño—No lo recuerdo, ¿Semeda? ¿Susanna?
—Selena—habló Kate. Los tres chicos la miraron—Recupere la señal de sus audífonos de habla—se encogió de hombros.

—De acuerdo—Justin habló—Kate luego te traeré la información, Logan encárgate sobre la información personal de ella. Zayn, listo tu trabajo por hoy—sacó su celular del bolsillo, marcó un número y se fue de la habitación.

domingo, 6 de octubre de 2013

Capítulo 05.

Frunciendo el ceño ante la confusión de la escena pasó una mano por su pelo despeinándolo un poco. Observó a la chica que tenía frente de él, su rostro no se veía completamente, su larga cabellera marrón caía sobre su rostro impidiendo ver más allá de sus ojos con lágrimas que estaban mirando hacia el suelo. Miró a Tanner quien aún estaba consiente, un simple golpe en el hombro no le hizo nada, y tenía suerte de que Justin no lo quisiera muerto. Esté susurró unas cuantas palabras a su hermana mientras acariciaba el rostro de ella. Por un momento, sin saber porque, Justin se preguntó cómo se llamaría esa chica.
Pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando ella se paró mirando a Justin con una mirada de odio. Él la pudo observar completamente. Era de cabello castaño claro que caía por la altura de la espalda un poco ondulado. Sus labios son un poco gruesos y tenían un color natural en rosa, de tez clara aunque algo bronceada, no era muy alta y su complexión es delgada. Sus ojos eran negros llenos de odios, y al mismo tiempo estaban de color rojo revelando que estuvo llorando. 
Dejándose llevar por la mirada de él, ella suavizo su mirada y Justin pudo notar que sus ojos eran grandes y expresivos en un color café, unos perfectos ojos de color café. 
Antes de que Justin pudiera reaccionar, la chica agarró el arma del suelo y apuntó rápidamente hacia Justin dejándolo petrificado. Tratando de concentrarse en otra cosa, ella negó con la cabeza y se puso de cuclillas susurrándole algo a su hermano y antes de

—¡Selena, no!—gritó Zack detrás de ella.
—Sh—lo silenció ella mientras las lágrimas volvían a caer.—
—¡Justin, la policía está llegando!—se escuchó una voz detrás.

Volteando para ver quién era, Justin miró como su amigo se quedaba petrificado viendo como Selena lo apuntaba, susurró un “mierda”.

—No tenemos mucho tiempo—dijo entre dientes—Jared se escapó apuesto a que llamó a la policía.

Justin miró hacía la chica que ahora miraba a ambos. Su arma estaba colocada hacia abajo y sus ojos estaban completamente hinchados.

—Bro, es hora de irnos—Logan tomó el brazo de Justin.

Sabiendo que no podría estar allí por más tiempo, cerró los ojos para olvidar los ojos de aquella chica. Los abrió, miró a Logan y asintió con la cabeza. Sin mirar hacia atrás, salió del lugar. 

—Selena, ibas a matar…—
—Es hora de irnos—interrumpió a Zack poniéndose de cuclillas para ayudar a levantar a su hermano—¿Me ayudas?
Zack se acercó a Tanner, lo tomó de los brazos y lo ayudó a levantarse.
—Deberíamos llevarlo al hospital—intervino Selena mirando a Zack.
—No—murmuró Tanner—Ningún hospital… yo… estoy bien. Nada que un par de vendas no pueda curar.
—Tanner, estás herido. Por favor Zack, llevémoslo a un hospital.
—Zack, yo soy el jefe aquí. Solo llévame a la camioneta.
—Tanner…—susurró Selena mientras las lágrimas amenazaban por salir. Pensar en su hermano tumbado en una cama-porque un estúpido le disparo-le aterraba.
—No—la interrumpió—No dejes que esta conversación vaya más allá. Estoy bien—susurró las últimas palabras.

Sin querer discutir, mordió su labio y asintió. Ella sabía que una vez que estén en la casa, él la regañaría por no obedecerlo, se había escapado de la camioneta y se interpuso en su negocio, pero lo había hecho por una buena razón, su hermano

—Dios,—murmuró Miley una vez que entraron a la camioneta—Tanner. ¿Estás bien? ¿Quieres que te llevemos a un hospital?
—Mierda, no—gruñó, estaba a punto de perder su paciencia—Solo quiero ir a la maldita casa.



— ¿Por qué sos tan terco?¬—Le regañó Selena a Tanner mientras se paraba frente a él con los brazos cruzados- Tienes que ver a un médico.
—Estoy bien. La bala rozó contra mi piel, nada más.
— ¿Y si se infecta? ¿Y si daño algún musculo? Es necesario que vallas— Al ver que su hermano rodo los ojos, Selena miró a Zack— ¿Puedes decirle que necesita que lo vea alguien más… experimentado?
—Él está bien, es solo un rasguño—Le contestó Zack mientras terminaba de vendar el brazo de Tanner.
Los tres estaban en la cocina. Desde que llegaron nadie había hablado sobre el tema. Claro está, que Tanner estaba esperando el momento en el que Kevin entrara por la puerta, pero él y Miley se habían quedado muy atrás en el camino.
— Tanner, ni siquiera estas escuchándome.
— ¿Y qué quieres que haga? No puedo ir a un estúpido hospital por que van a preguntarme que me pasó. Y es más que obvio que me arrestarán por estar en esta mierda, y si vienes conmigo te arrestaran a ti también, por cómplice… por ser mi hermana… y por asesina. No olvides que tus manos están tan manchadas como las de cualquiera de nosotros.
—Odio que me lo recuerdes— Dijo mientras de sentaba— Además solo maté una vez y…—Al darse cuenta que los dos chicos la estaban mirando fijamente y con los brazos cruzados, ella susurró— bueno, seis. Pero ellos se lo merecían.
Antes de que alguno pudiera responder la puerta principal se abrió, dejando ver a Kevin y a Miley dirigirse hacia la sala principal.
Cuando Tanner los vio, rápidamente se levantó de su silla sin importar si Zack seguía vendando su brazo o no.
— ¡Tú!—Le apuntó con el dedo a Kevin— ¡¿Dónde carajo estabas?!
—No tengo porque darte explicaciones—Le contesto cruzándose de brazos.
—Ahí te equivocas. Explícame que mierda fue lo que pasó. ¡Dije que no quería errores!
— ¡Primero te calmas!... y segundo, los errores pasan—Si Kevin pretendía que con eso se tranquilizara, se equivocó por que los nervios de Tanner estaban al máximo.
— ¡¿Calmarme?!—Le apunto con el dedo— ¡Tú debías cuidar que mierda como no pasara! Tú eras el encargado de revisar las cámaras Kevin ¡¿Por qué no lo hiciste?!
—¡Lo hice! Pero la luz se cortó y no podía ver nada.
—¡¿Y tus cámaras?! ¡Alardeaste toda la semana con esas estúpidas cámaras! ¿Sabes que eres? ¡Eres un idiota!
—Creo que tienes que calmarte Tanner... —Agrego Zack mientras se acercaba.
—¡No voy a calmarme! ¡Eres un idiota! No servís ni para revisar unas estúpidas cámaras.
—No, no, no, no. No solo fue culpa mía. ¡Te recuerdo que fue la idiota de tu hermana la que salió corriendo a buscarte!
—Si no fuera por mí lo hubieran matado— Selena se estaba acercando a Kevin tal vez a pegarle, pero Tanner la agarro por los hombros y la puso detrás de él como si quisiera protegerla.
—Te prohíbo que vuelvas a llamarla de esa manera. ¿Me escuchaste? Me entero que la llamas así otra vez y...
— ¡¿Y qué?!— Kevin se puso frente a él como desafiándolo.
—Kevin aléjate— Le ordeno Miley
—Dale, hazle caso a tu novia—Kevin se estaba alejando de él cuando Tanner rió— es lo único que sabes hacer bien.
Eso fue más que suficiente para Kevin, rápidamente se dio vuelta y antes de que Tanner pudiera hacer algo Kevin estaba sobre él pegándole.
— ¡Aléjense!— Gritaron Selena y Miley queriendo acercase y separarlos.
Zack ante la situación agarro a Kevin por los hombros y lo tiro hacia atrás separándolo de Tanner. Mientras que Selena corría a ayudar a su hermano a levantarse del suelo
—Vamos Kevin—Le dijo Miley agarrándolo del brazo. Este se limpió su nariz sangrando con el dorso de su mano mientras se dirigían hacia la puerta acompañados de Miley. 
— ¡Y por si no te quedo claro, jamás vuelvas a pisar esta casa!—Le gritó Tanner mientras la puerta se cerraba. 



Eran las 11:00pm cuando la puerta del hotel se abrió y una mujer entró mientras se dirigía hacia la recepción haciendo que sus tacones resonaran en el piso de mármol. Llevaba puesta una campera que le llegaba hasta las rodillas y tenía incluido un gorro, el cual no le dejaba que la reconozcan. 

— ¿Qué desea?— Preguntó el recepcionista sin levantar la mirada de unos papeles. Al notar que la persona no contestó levantó la vista y se quedó anonadado—Di… disculpe señorita. No… no sabía que era usted—Rápidamente agarró un juego de llaves y se lo entregó—Tome.
—Gracias Thomas— Agarró el juego de llaves y se las guardó en el bolsillo— ¿Esta todo?
—Si señorita Johnson, como usted lo pidió.

Sin decir nada más la mujer se dirigió hacia el ascensor. Una vez allí las puertas se cerraron, llevándola al último piso, al piso que ella tanto conocía. Cuando la puerta volvió a abrirse salió y se dirigió hacia el final del pasillo, este estaba muy silencioso, como de costumbre. Ella solía reservar todo el piso una vez a la semana para no tener interrupciones.
Cuando llegó a la puerta—una puerta blanca con el numero 312 grabado en un color oro—no pudo notar que había una nota pegada al lado del picaporte. Sin molestarse en leerla, la agarró y abrió la puerta.

—Pensé que no vendrías—Dijo una voz masculina.
Sin contestarle, ella lanzó la carta sobre una de las mesas. La habitación era bastante grande, con muebles que decoraban casi todo el lugar. Había una pequeña mesa con comida y bebida.
—¿Ni siquiera la leíste?—Le preguntó.
—Si la leí—Dijo con sarcasmo—Muy emotiva.
Él se levantó de la cama y fue directo a ella. Una vez que la tuvo en sus brazos le sacó el gorro dejando al descubierto su cara.
—Feliz aniversario—Él la besó, pero ella lo apartó enseguida. Agarró las dos copas que estaban en la mesa y le entregó una a él.
—Brindo por nuestro primer año juntos—Él levantó la copa, en forma de saludo.
—Brindo por nuestro amor secreto— Ella le dedicó una sonrisa.
—Sobre eso… creo que es hora que se revele todo.
—No hablas enserio—Ella comenzó a reírse pero al notar que él no la seguía lo miró— ¿O si Tanner?
—No puedo seguir ocultando a mi chica. Odio que no sepan que eres mía.
—A mi también me molesta, pero admite que fugarse a la noche, que mentir, los nombres falsos y todo eso no es divertido.
Tanner se acercó ella hasta que solo quedaron centímetros el uno del otro.
—Eres mía, nunca lo olvides.