Selena trato varios minutos de entender lo que acababa de pasar. La pelea, los dos hombres, el idiota que le había disparado a su hermano. ¿Cómo había sido tan tonta para ir a ese lugar? ¿Cómo había dejado que esto pasara? O lo más importante ¿Cómo él sabía su nombre?
De pronto su celular sonó sacándola de sus pensamientos.
—¿Si, Tanner?— Respondió amargamente.
—¿Dónde te metiste? Quiero que regreses.
Al notar el enojo en su voz, respondió:
—Ya voy.
Una vez que colgó el teléfono, caminó hacia su camioneta y luego de unos minutos estaba conduciendo por la carretera.
—¿Por qué tardaste?—Le preguntó Tanner a Selena, una vez que ella se había sentado en su lugar.
—Había mucho tráfico—Cuando Selena miró a su izquierda lo vio a Kevin—¿Qué haces aquí?
—Sabía que me extrañabas y regresé—Le respondió
—Hablamos y decidimos hacer las cosas bien—Interrumpió Tanner.
—¿Tanner te pidió perdón?—Le preguntó a Kevin, sombrada—Sabia que lo dejarías volver. Siempre te enojas y luego se te pasa.
—Tanner… ¿Para qué nos llamaste?—Interrumpió Miley.
—Quiero ocuparme de “The Lions”. Ellos arruinaron el jodido plan y no desperdiciaré la oportunidad de matarlos a cada uno de ellos con mis propias manos.
—¿Y Jared?—Preguntó Zack , al lado de Miley.
—Eso puede esperar. Quiero venganza por siquiera haber pensado en jalar el gatillo.
“The Lions” esa fue la única palabra que Selena pudo escuchar estaba muy concentrada en lo que había pasado hoy. Los ojos de ese chico, la manera en la que él la miró con sus ojos color miel. La forma en la que su pelo estaba desordenado…
—¡Selena!—Tanner le llamó la atención—¿Estas escuchando?
—Sí.
—Entonces ¿Que dije?
Al notar que todos la miraban suspiró.
—No lo sé.
—¿No lo sabes? ¿Qué quieres decir con que no lo sabes?
Selena se acomodó en su silla.
—Creo, que está muy claro lo que quise decir.
—¿Qué carajo te pasa?
—¿A mí?—Selena rió—¿Qué es lo que a ti te pasa?
—¿Perdón? ¿Por qué me hablas así?
—Te hablo de la misma manera en la que tú me hablas.
—Si te hablo de esa manera es porque te lo mereces.
Selena rodó los ojos en forma de desafío, mientras se levantaba de su silla.
—Entonces tú también te lo mereces.
—Selena—Dijo Tanner evitándole el paso para que saliera del lugar.
—No tengo ganas de escucharte Tanner. Me das migraña. Ahora déjame pasar.
Suspirando y sabiendo que su hermana no iba a rendirse fácilmente, le dejo el pase libre para que pudiera salir.
—¿Sel? —Susurró Kevin del otro lado de la puerta.
—Pasa Kev.
—¿Estas bien?
—No lo sé.
Sonriendo Kevin se sentó a su lado.
—¿Me quieres contar?
—No hay nada que contar.
—Te conozco, sé que algo te está molestando. Dime, sabes que puedes confiar en mí.
—Lo sé—Selena.
—¿Es por lo que pasó ayer?
Inmediatamente levantó la cabeza.
—¿Qué?
—Cuando te dije idiota. No lo dije enserio.
—Lo sé, no te preocupes.
—No puedo no preocuparme, estuvimos días planeando todo para que luego venga un idiota y lo arruine.
—Está bien, te entiendo.
—¿Entonces qué es?
Selena miró a Kevin directo a los ojos.
—Prométeme que no dirás nada.
—Vamos, Sel. Soy el que mejor te conoce de todos, prácticamente eres mi mejor amiga.
—Promételo Kevin, porque si Tanner se entera correrá sangre.
—¿Tan malo es?—Al ver que Selena asintió con la cabeza, suspiro—Voy a arrepentirme de esto, pero está bien. Dime.
—Hoy fui a un bar.
—¿Un bar? Ese no es tu estilo.
—Lo sé, pero fui. La cuestión es que quede en medio de una pelea.
—¡¿Una pelea?!
—No grites—Dijo mientras le tapaba la boca con su mano—No te preocupes, estoy bien. Alguien que defendió.
Kevin se la quedó mirando mientras escapaba de su agarre.
—¿Quién?—Al notar que Selena no contestaba se preocupó—¿Quién te salvo?
—¿Te acuerdas de las personas que estaban detrás de Jared?
—¿The lions?
—No estoy lo suficiente en este negocio para saber los nombres de todos nuestros enemigos. Pero si, de ellos te hablo.
—¿Te encontraste con ellos? ¿Te hicieron daño?
—De hecho me encontré con uno de ellos.
—¿Con quién?
Selena frunció el ceño tratando de recordar su nombre. Recordaba la sensación de odio que tuvo hacia él cuando le disparó a su hermano, pero su nombre no lo recordaba. Se lo había dicho, ella lo sabía.
—Justin…—Susurró inconscientemente, como si las palabras hubieran salido de su boca.
—¿Quién?
—Bieber, Justin Bieber.
Al escuchar el nombre los ojos de Kevin se abrieron como platos.
—¡¿Qué?!—Gritó Kevin.
—No grites.
—Cómo quieres que no grite con lo que me acabas de decir. ¿Entiendes lo que va a pasar si tu hermano se entera que te encontraste con él?
—Lo sé. Pero lo que realmente me inquieta es que sabía mi nombre.
—No me sorprende, cualquier idiota con dinero puede averiguar hasta la contraseña de tu celular.
—Pero Tanner se encargó de que ni mi color favorito aparezca en ningún lado.
—¿Hace cuánto que estas metida en esto? ¿Un año?
—Maso menos.
—Y todavía hay cosas que no llegas a entender. Yo creo que tenemos que ir con Tanner y explicarle todo esto. Si Tanner se encargó de que “desaparecieras” y aun así saben tu nombre, entonces no es seguro.
—Si hubiera querido matarme o lo que sea, tuvo la oportunidad y no lo hizo. Esto no es conmigo, yo sé que entre él y mi hermano hay algo, una rivalidad, pero no sé porque. Tú lo sabes ¿Verdad Kevin?
—Si él no te lo dijo será por algo. No puedo meterme.
—Bien, entonces lo averiguaré por mí misma—Dijo mientras se levantaba y caminaba hacia la puerta.
—¿A dónde vas?
—A averiguar el oscuro pasado de mí hermano.
—Selena… —Dijo en un tono de reproche.
—Tranquilo, no me meteré con “The lions” —Dijo en un tono de burla.
—Estas loca.
—Puede ser, pero me quieres. Ahora, ¿Me ayudas o no?
—Está bien, pero solo para cuidarte. Lo último que quiero es meterme en la boca del lobo.
Mientras salían de la habitación, Selena rió sabiendo que con “lobo”, Kevin se refería a su hermano.