—Bien. Repasemos
todo, por última vez—
Justin aparcó su Audi
R8 a la vuelta del restaurante. Miró a sus amigos.
—Logan, tú te ocupas
de las luces—señaló. Logan asintió con la cabeza.
—Alto, ¿yo que hago? —interrumpió
Zayn—Yo quiero ocuparme de las luces.
—Justin suspiró, pasó
ambas manos por su rostro y miró a su amigo—De acuerdo, escucha bien porque no
lo diré dos veces. Iras por la otra parte de atrás del restaurante, habrán
cuatro puertas pequeñas en la pared, dos son rojas y las otras dos son amarilla
y verde. Iras por la roja, abrirás la segunda caja roja y habrán dos palancas,
una tiene el mango azul y el otro negro, cuando yo te diga, tu tirarás de la
segunda palanca, ósea, la azul. ¿Entendido?
—Frunciendo el ceño,
asintió—Si… espera… no entendí una mierda, bro.
—Riendo, miró a Logan—Ocúpate
de eso.
—Claro—dijo riendo.
—Zayn, tu iras con
Logan, mientras él hace su trabajo quiero que lo cubras y que revises que no
haya nadie en el lugar—él asintió—Bien, ¿Kate me oyes?
—Sí, Justin y tengo
noticias—se escucharon el ruido de algunas teclas—No hay seguridad en las
puertas, lo revise todo y no hay nada. Supongo que eso es algo bueno pero
también es algo muy sospechoso.
—Es extraño—miró a
sus amigos con el ceño fruncido—Cualquier cosa nos avisas, ¿de acuerdo?
—Claro—
—Kate tiene razón, es
sospechoso—Zayn interfirió.
—Sí, pero eso no me
preocupa. Nosotros actuaremos sin luz, ellos no podrán ver.
Revisó su arma para
ver si estaba cargada, y lo estaba. Le había prometido a Kate que no lo
mataría, pero el tipo era bastante inteligente y cabrón, cualquier cosa lo
haría enojar y Justin tenía que estar preparado para eso. Bajándose del auto,
miró hacía todos lados para comprobar que nadie estaba en el lugar, les hizo
una señal a sus amigos para que salgan del auto. Cuando ambos están fuera de
este. Justin los miró.
—Vayan por allá—señaló
la parte trasera del restaurante—Kate hackeo las cámaras de seguridad, los está
vigilando así que cuidado con lo que hacen, en especial tu Malik.
Antes de que Zayn
pudiera decir algo, Justin caminó lejos de ellos dejándolos solos. Estaba
frente a la cuadra del lugar, miró hacía la dirección de antes, Zayn y Logan ya
no estaban allí, así que supuso que ya estaban dirigiéndose a la parte trasera
del restaurante. Miró la hora, eran las 8am, eso significaba que Jared ya
debería estar llegando al lugar, y como sí leyeran su mente, Jared estaba
entrando al restaurante.
—Logan, ahora—susurró,
pero a cambió no recibió nada. Miró hacía el restaurante, las luces seguían.
Frunció el ceño—Kate, ¿estás ahí?
—Si Justin, ¿Qué
ocurre?
—Revisa las cámaras
del lugar trasero del restaurante y dime que está pasando con Logan y Zayn.
—De acuerdo—murmuró y
se escucharon algunos ruidos de botones—Mierda…—susurró—
—¿Qué paso? ¿Están
bien? ¿Qué hicieron ahora?
—Están en el medio de
una discusión. Espera, me contactaré con ellos—dijo Kate—Logan, ¿Qué ocurre?
Logan, ¿me escuchas? —insistió ella—Zayn, ¿estás ahí?
—¡Tan solo dime que
hacer! —gritó Zayn.
—Justin me mandó a mí—respondió
Logan.
—Justin esto, Justin
el otro. Quiero hacerlo yo.
—¡Hey! Los estoy
escuchando—dijo Justin.
—No pueden escucharte—contestó
Kate—Algo pasa, ¿Quieres que les diga algo?
—Maldita sea, ¡diles
que apaguen las luces!—respondió enojado.
—Logan, corta la luz.
—¡Este estúpido no me
deja! —dijo Logan—¿Sabes qué? Hazlo tú, si tanto quieres hacerlo, hazlo.
—¡Logan, no!—gritó
Justin, pero recordó que no podían oírlo.
—¡Al fin! —Zayn
sonrió y se acercó a la caja roja que estaba en la pared—¿Qué palanca es?
—Oh, no lo sé genio.
Tú deberías recordarlo.
Mirando las dos
palancas, trató de recordar lo que le había dicho.
“Tú tienes que tirar de la segunda palanca, ósea,
la negra”
Miró la segunda
palanca, era de color azul. Tal vez Justin se había equivocado. Observó a Logan
quien estaba mirando hacia otro lado, tratando de que nadie se encontrará en el
lugar, mientras hablaba con Kate por el micrófono
de escucha, entonces volvió a mirar hacia las palancas y tiró de la negra.
—Sí, Kate, él…—dijo Logan—¿Kate?
¿Kate estás ahí?—preguntó—¡¿Kate?! —levantó un poco más la voz. Entonces miró
hacia la calle, estaba toda oscura, miró a Zayn y luego las palancas, la de
color negra estaba hacia abajo—¡Era la azul, idiota!—gritó—
Corrió hacía la parte
delantera del restaurante para decirle a Justin, pero él ya no estaba ahí.
—Mierda…—murmuró
llevando sus manos a su rostro.
***
—Malditos idiotas—murmuró
Justin al ver como todas las luces se cortaban. Entonces supo, que Zayn había
bajado la palanca incorrecta.
Sonriendo, orgulloso
de sí mismo. Recordó que él se había estudiado los planos del restaurante de
memoria, no se le haría difícil entrar al lugar, y llevar a Jared al callejón.
Suspiró y abrió la puerta del lugar, se quedó allí unos segundos y rogo para
que los estúpidos de sus amigos vuelvan a regresar la luz. Recordó donde se
había sentado Jared, lo bueno que Justin tenía era que recordaba las cosas
fácilmente, se acercó allí y tapó su boca fácilmente. Caminando hacía la
cocina, se tropezó con algunas sillas, pero no le importó. Entró a la cocina y
caminó varios pasos hasta encontrar la puerta, tomó el pomo de esta y la abrió,
antes de que pudiera salir del lugar, la luz volvió. Empujo a Jared hacia el
callejón y salió de allí antes de que alguien pudiera verlos.
El lugar era oscuro,
debido a que Zayn había cortado las luces, pero la luz de la luna alumbraba un
poco el lugar, haciendo que Justin pudiera ver perfectamente la cara del
bastardo que tenía frente de él. Jared reconoció su rostro y sonrió
malvadamente, intentó lanzarse sobre Justin, pero este fue más rápido y sacó su
arma que tenía en la parte trasera de sus pantalones y apuntó hacia Jared
haciendo que este diera un paso hacia atrás, asustado.
—¿Qué crees que haces,
idiota?—murmuró Justin con rabia—¿Creíste que no vendría preparado?
—Riendo sin humor,
miró hacia otro lado—Que linda sorpresa.
—Oh, no empieces con
tu sarcasmo. No vine aquí a hablar contigo, solo quiero que me devuelvas el
dinero que te dimos.
—Oh—soltó una risa—¿sabes?
No lo tengo, no ahora.
—Eso llevas
diciéndome hace,—ladeó la cabeza fingiendo pensar—dos meses, pero aun así
sigues viniendo a este restaurante bastante costoso.
—Adivinó. Me hiciste
investigar por esos amigos tuyos—soltó una carcajada.
—Eso realmente no
tiene nada que ver contigo. Ahora, dame el dinero por las buenas, porque si no
lo haces te juro que…
—¡Alto ahí!—se
escuchó detrás de Justin.
Justin volteó para
ver a dos hombres, uno llevaba una camisa por arriba de sus pantalones jeans, y
tenía una chaqueta negra. En cambio, él otro hombre llevaba un traje de chef.
Ambos estaban sosteniendo sus armas hacia él.
—Soltó una carcajada—Lindo
traje—señaló.
—Ignorando su
comentario, el otro hombre habló—¡Baja la maldita arma!
—Justin miró hacía
Jared—¿Quiénes son? ¿Son tus guardaespaldas, Jared? —soltó una carcajada.
—¿Tu quien eres? —hablaron
detrás de él haciendo que Justin regresara su vista.
Entrecerrando los
ojos, miró a los dos hombres que estaban frente de él. Soltó una sonrisa
maliciosa al recordar esos dos rostros.
—¡Gomez, Efron!—exclamó
Justin poniendo sus brazos hacia arriba, con una sonrisa sarcástica en su
rostro—Que alegría verlos de nuevo… amigos.
—¿Quién demonios…?—Tanner
frunció el ceño, pero luego sonrió al recordar esa voz—Bieber—murmuró con asco—Otra
vez metiendo tu culo por donde no te pertenece.
—¿Lo hago?—rió—Lo
siento por dañar tus sentimientos, bro. Oye, pregúntale a Morgan, ¿Cómo anda
esa sexy novia suya? Dile que le mando saludos—guiñó el ojo.
—¡Eres un hijo de…!—Tanner
intentó lanzarse sobre él pero Zack lo detuvo.
—Si no les importa,
tengo un asunto de que ocuparme—caminó hacía Jared, lo agarró fuertemente del
brazo y apuntó el arma hacia su costado—Cuando terminé nuestra charla, es todo
suyo. Lamento informales que llegué primero, y ustedes tarde, como siempre—ladeó
la cabeza sonriendo.
—volvió apuntar hacia
Justin—¡Baja el arma, Bieber!—gritó Tanner.
—¿Oh que?—Justin
sonrió—¿Me dispararás?—apuntó su arma hacia Tanner—No si yo lo hago primero—apretó
el gatillo, haciendo que la bala salga disparada hacia el hombro de Tanner,
haciendo que este callera al suelo.
—¡No!—se escuchó una
voz desgarradora.
Justin miró hacía
todos lados tratando de buscar de donde había venido la voz, cuando una chica
salió detrás de un escondite y corrió hacía el cuerpo que estaba en el suelo.
—¡Hey!—Zack trató de
detener a la chica, pero está lo empujo. Se arrodilló en el suelo, y tomó la
cara de Tanner entre sus manos.
—¡Tanner! ¡Tanner!—gritó
tratando de que reaccionará—Hermano, ¿me escuchas?—susurró de una manera que
casi se podía oír, entonces Justin supo que esa chica estaba llorando.
