Tanner y Miley,
entraron al restaurante y se dirigieron hacia su mesa. Esta estaba situada al
lado de una ventana, a dos mesas de la de Anderson.
—¿Qué hora es? —Pregunto Miley mientras se sacaba su
abrigo. Llevaba puesto un vestido.
—Las 7:50 –Mirando disimuladamente
para todos lados.
Disimuladamente Miley llevo su mano hacia su
oreja izquierda donde tenía un micrófono de escucha, estos eran pequeños
micrófonos del tamaño de una uña que servían para comunicarse.
—Kevin ¿Registraste la zona?
—Chequee todo y no hay señales de
Anderson.
—¿Hicieron lo que les pedí? —Les preguntó Tanner.
—Si, Tanner—Selena se sentó
junto a Kevin revisando las cámaras. Los dos estaban en una camioneta en frente
del restaurante esperando el momento para atacar—Ya me encargué
de los guardaespaldas, una vez que Anderson entre al restaurante ellos se irán
por un pequeño “problema”.
—Muy bien, informen ante cualquier
movimiento. ¿Y tú Zack?
—Yo estoy bien—Dijo Zack desde
la cocina—Estoy preparando tu orden. ¿Por qué
solo pediste pollo? Tenemos mejor comida ¿Sabias?
—No estamos acá por la comida, Zack.
No te distraigas y por favor no cometas ningún error.
—¿Crees que soy idiota?
—Prefiero no contestar.
Tanner respiro hondo, no podía perder la
paciencia en estos momentos.
—Te ves muy linda—le dijo a Miley
tratando de despejar su mente.
—Muchas gracias—dijo mientras le
sonreía
—¡Hey! ¡Hey! ¡Hey!—Protestó Kevin
del otro lado—Puedo escucharte, así que no te
pases.
Rodo los ojos mientras veía como Zack se
acercaba con su comida.
—¿Tienes algo? —Le pregunto Selena a Kevin.
—No, no hay nada—Selena no paraba
de ir de acá para allá. Ellos estaban en una camioneta en frente del
restaurante—¿Qué es lo que te preocupa?
—No lo sé, tengo una mal
presentimiento con eso de que todos están detrás de él…—Kevin rio—¿De qué te ríes?
—Estás preocupada por tu hermano,
admítelo.
—¿Y si algo sale mal?
—Eres muy negativa, Sel. Ahora ven a
ayudarme.
Selena camino hacia una de las computadoras.
Había solo cuatro cámaras en la zona, dos andaban y estaban frente al a la
entrada; Las otras dos estaban ubicadas en el callejón, detrás del restaurante,
junto a la salida de empleados. Estas no andaban pero gracias a la ayuda de
Zack lograron poner una pequeña cámara para que pudieran chequear quien salía y
quien entraba.
—Aun no hay nada. Esto es realmente
aburrido. ¿Por qué no eligió un lugar más divertido? Como un club, un concierto,
un juego de beisbol…
—Eso sería demasiado arriesgado ya que
hay mucha gente y está lleno de policías.
—Es verdad—Selena sonrió—pero admite que
sería algo muy divertido.
Kevin solo la miro y sonrió.
—Acá tienen sus órdenes—Le dijo Zack a
Tanner y a Miley entregándoles sus platos.
Tanner disimuladamente metió su mano en el
bolsillo y saco un pequeño frasco con un líquido transparente, veneno. La
misión de Zack como mesero era poner veneno en la comida de Anderson,
prácticamente la tarea más importante en la misión. Ellos no querían secuestrar
a Anderson, ni mucho menos amenazarlo, ellos iban directamente a matarlo y
Tanner junto con Miley estaban ahí para controlar que Anderson coma su comida.
—Chicos…—Informó Kevin—Anderson ya
llegó.
—Si—contestó Tanner
mientras Zack se dirigía a su mesa a tomarle la orden—Ya lo vi.
—¿Puedo tomar su orden, señor? —Le pregunto Zack a Anderson.
Anderson ojeo varias veces el menú, luego lo
dejo sobre la mesa y se cruzó de brazos.
—Tráigame un par de tostados y un cappuccino.
—¿Nada más? Tenemos pollo al horno,
pastas…
—Nada más.
—¿Está seguro? Puedo hacerle un buen
precio…- Zack se calló cuando vio que Anderson le hacía señas para que se
acercara. Una vez que Zack lo hizo, Anderson lo tomo de la corbata haciendo que
quede a centímetros de él.
—A ver si quedo claro,—Le susurró
Anderson—quiero un par de tostados y un
cappuccino.
—Si señor—
Una vez que
Anderson lo soltó se acomodó la corbata y se fui hacia la cocina, pero no antes
de darle una mirada a Tanner diciendo “Este tipo está loco”
—¿Por qué tengo el presentimiento de
que Zack va a arruinar todo?
—Tenle un poco de fe, Tanner. Nada
puede salir mal.
De pronto, todo se volvió oscuro, la luz se
había cortado. Se escucharon algunos gritos de sorpresa, puertas que se abrían,
pasos.
—¿Miley? —Preguntó Tanner en un tono normal.
—Estoy aquí—Le respondió—Tanner creo que
esto no fue casualidad.
—Lo sé—Tanner llevo su
mano hacia su oído—¿Zack? ¿Zack estás ahí?
De pronto, la
luz regresó.
—Chicos, acabo de ver a alguien salir
por la puerta de empleados.
—De seguro alguien más estaba
espiándolo- Los dos se levantaron de la mesa- Voy enseguida.
—Iré contigo
—No, tú te quedas. Voy yo solo. Es una
orden.
—¿Qué pasó? —Preguntó Selena mientras revisaba las
cámaras que se habían apagado
—No lo sé. Puede que sea un apagón
—¿Ninguna anda?
—Se supone que la que diseñe no
trabaja con la misma electricidad. ¿Segura que no funciona? Déjame ver.
Kevin se acercó a donde estaba Selena. Toco
un par de botones y la cámara volvió a funcionar.
—¿Ves algo? —Le pregunto a Kevin
—No hay nada.
—¿Tanner? ¿Estás ahí? ¿Alguien me
escucha?
De pronto la puerta de la camioneta sonó y
cuando fue a abrir Miley entró y rápidamente cerró la puerta detrás de ella.
—¿Qué pasó? ¿Dónde está Tanner?
—Alguien se llevó a Anderson. Él y
Zack fueron tras ellos.
—Chicas, miren esto—Las dos chicas
se acercaron a Kevin mirando hacia la computadora.
Aunque estaba un poco oscuro en la parte de
atrás del restaurante pudieron ver a Anderson siendo obligado a salir por la
puerta, por una persona, tal vez una mujer o un hombre, era muy difícil
identificarlo. La persona le apunto con el arma pero no le deparó, la mantuvo
siempre frente a él.
De pronto aparece Zack con Tanner, los dos
sostenían sus armas frente a la persona que le apuntaba a Anderson. Rápidamente
Selena sintió miedo.
¿Y si le pasaba
algo a su hermano?
Ante este
pensamiento, Selena salió corriendo de la camioneta mientras escuchaba como
Kevin y Miley la llamaban.
Estaba oscuro pero ella sabía hacia dónde ir.
Se estaba acercando cuando escucho la voz de alguien, que no conocía.
Ocultándose detrás de la pared del restaurante, asomó su cabeza para mirar la
escena.
—La persona miró a
Jared—¿Quiénes son? ¿Son tus guardaespaldas, Jared?—soltó una carcajada.
—¿Tú quién eres? —habló
Tanner.
Entrecerrando los
ojos, la persona miró a Tanner y a Zack. Soltó una sonrisa maliciosa al
recordar esos dos rostros.
—¡Gomez, Efron!—exclamó
poniendo sus brazos hacia arriba, con una sonrisa sarcástica en su rostro—Que
alegría verlos de nuevo… amigos.
—¿Quién demonios…?—Tanner
frunció el ceño, pero luego sonrió al recordar esa voz—Bieber—murmuró con asco—Otra
vez metiendo tu culo por donde no te pertenece.
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